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Entrevista con Natalia Pedrajas, CEO y Co-fundadora de Apoyo Psicológico en casa: "Aprendí a entender y a amar la psicología y más tarde aprendí a entender y a amar la espiritualidad (...)"

Entrevista con Natalia Pedrajas,

CEO y Co-Fundadora de Apoyo Psicológico en casa, una apuesta firme por la innovación social en el ámbito de la psicología. Emprendedora social, especialista en psicología clínica y de la salud decidió apostar por llevar la psicología a los entornos naturales de las personas. Y ya son 10 años haciéndolo donde ha acompañado, junto a su equipo de profesionales, a más de 4.000 personas.

 

En estos años ha recibido numerosos premios entre los que destacan: Premio de la Economía Social y Autónomos, Premio Mujer Emprendedora, Premio Internacional Women´s Forum al Liderazgo Empresarial, Premio Iniciativa al Proyecto Socialmente Responsable y Premio Empréndelo. Hoy, nos acercamos a ella desde Samaria Social para hablar de emprendimiento, de salud, de feminismo y tal vez.., de psicología.

 

  

 

Buenos días, Natalia, en primer lugar agradecerte que recibas a Samaria Social en medio de esta ola de calor…Comencemos: ¿a ti aquello del emprendimiento te suena un poco antiguo, no?

 

;) No puedo evitar sonreír porque es verdad, hace ya 10 años que decidí emprender y no sabía ni lo que estaba haciendo. Lo cierto es que cuando empiezas a emprender y sigues haciéndolo cada año de tu vida, no dejas de llamarte emprendedora a ti misma, aunque ya seas una empresaria para muchos. Aún recuerdo cómo el emprendimiento y toda la burbuja que se formó alrededor del mismo, fue la palabra mágica que nos dio alas, motivación, vulnerabilidad y valentía, para hacer algo, a algunas personas, que como yo, en medio de una crisis socioeconómica mundial, se habían comprado todos los libros de oposiciones posibles, en mi caso las del PIR (Psicólogo Interno Residente) y las de EDUCACIÓN. No llegué a abrir ninguno de esos libros, y creo que ya los he regalado.

 

Me gustaría empezar con alguna cuestión práctica que ayude a todos los que nos leen cada semana ¿Qué pasos tuviste que dar al principio para poner tu proyecto en marcha? ¿A qué retos te has enfrentado en tu trayectoria como emprendedora y cómo los has superado?
 

Bueno los pasos que he tenido que dar son los que muchos han tenido que dar cuando formas un proyecto de cero, sin inversión, y con poca formación al respecto. Había creer más en una misma de lo que lo hacían los demás, y no cesar en el intento, siendo capaz de combinarlo con un acierto-error constante. Era como hacer un experimento, de hecho aún lo sigue siendo. No paras de aprender porque no paras de fallar y equivocarte y esta es una de las lecciones que siempre compartiré con mis compañeros emprendedores.

 

Desde luego los retos eran muchos, la falta de financiación hacia que tuvieras que estrujarte el cerebro al máximo, para conseguir lo mismo por la mitad y tener el valor de la paciencia muy curtido, ya que si querías llegar lejos a veces tenías que caminar despacio. Pero no siempre era así, muchas veces había que presionar para conseguir una reunión, para hacer una entrevista, o para que saliera una web a tiempo. Esa dulce combinación de impulsividad y paciencia que tanto he practicado a lo largo de mi vida. Pero sin duda el reto que más recuerdo, fue el acercamiento a mi gremio. Cuando yo hablaba de psicología a domicilio, con mis compañeros de profesión era como si hablara en chino, o peor aún como si estuviera traicionando los pilares de la psicología, en cierta manera lo hacía, pero a mí me gusta pensar más que los adaptaba. No hemos inventado nuevas técnicas, ni metodologías, ni tampoco tecnología punta que trata a las personas, lo que nos hemos inventado es una binomio que hace que la psicología se acerque a las personas con calidad  y calidez al mismo tiempo. Y para eso nos centramos mucho en conseguir transmitir cuáles eran los pilares de la psicología a domicilio, la praxis profesional y la deontología, una vez inspirados por nuestra propia experiencia, comunicarlo al mundo no fue fácil, pero fue existoso al fin y al cabo, por cada crítica que recibías, había 9 halagos, una métrica de 1 a 10 nos compensaba muchísimo.

 

En la actualidad, has conseguido poner el tablero empresarial, universitario y social, el valor del apoyo psicológico en casa, el valor de los entornos ¿en qué momento de concienciación crees que está tu iniciativa?

 

Sinceramente al 50%, todavía queda muchísimo por hacer, no hay ni una sola asignatura en la carrera ni en ningún máster que tenga algún módulo de la psicología a domicilio, eso en el plano universitario tanto público como privado. Pero lo que más me motiva a seguir creciendo con la iniciativa es que aún todavía la gente oye el proyecto y se sorprende, “¿psicólogos en casa? Qué buena idea…” y más aún cuando te llaman por teléfono y a pesar de que el nombre está bien claro Apoyo Psicológico en Casa, te llaman para confirmar que efectivamente vamos a la casa.

 

Llevamos 10 años, y justo en 2020, empezamos la nueva década, los próximos 10 años tienen objetivos claros, un equipo bien formado, con experiencia, una formación muy válida y muchos proyectos que dan forma a que este nuevo modelo de intervención, haya venido para quedarse y poder hacerlo grande y útil entre todos: empresas, universidades, colegios profesionales y medios de comunicación.

 

Psicólogos en Casa es una empresa social, un concepto aún no demasiado conocido en nuestro país en comparación con otros donde ya se está consolidando el término. Háblanos de esa conceptualización.

 

Cuando estaba organizando el proyecto, y adecuando la forma jurídica muchos fueron los expertos y no tan expertos pero muy amigos que se acercaron con sus mejores consejos, y te susurraban las bondades de la empresa, la cooperativa o la asociación. A veces no tengo una explicación clara sobre por qué elegí la empresa, pero lo que si tenía claro es que ganar dinero era legítimo, era sostenible y necesitaba hacerlo realidad para seguir cumpliendo la misión de la empresa. Aún así, siempre estaría etiquetada de la “malvada empresaria”, simplemente por haber elegido esa forma jurídica, mi destino parecía ser egoísta, despota y no demasiado humilde, por lo que no terminaba de encontrarme. Me acuerdo perfectamente cuando lo vi claro, de la mano de una empresa que ya se consideraba así mismo social, oí el concepto, indagué sobre el mismo y básicamente me enamoré. Yo quería formar una empresa social, es decir, aquella empresa que ganaba dinero haciendo bien las cosas. No me digáis que no es maravilloso.

 

El concepto empresa social, ganar dinero, generando un impacto positivo hacia fuera y hacia dentro de la organización (así lo defino yo) viene de las empresas B Corps, un movimiento global de más de 2.500 compañías en 50 países y 130 sectores con un único fin: que un día todas las compañías compitan por ser las mejores para el mundo, y, como resultado, la sociedad camine hacia estadios de bienestar compartido y durable superiores.

 

Efectivamente en España aún está forma jurídica no está reconocida, en cambio en Reino Unido sí. Aún queda camino por recorrer.

 

Por cierto, te hemos visto en las redes esta primavera inmersa en iniciativas saludables y “espirituales”, ¿es así como te conectas y te vuelves a conectar con “lo mundano” o nunca acabas de desconectarte?

 

Soy fiel a la psicología, y a sus paradigmas, que son muchos, y que explican la conducta y los pensamientos humanos de múltiples formas posibles, supongo que tienes que escoger la que mejor te venga a ti para entenderte. Esto no significa que haga esfuerzos conscientes por aunar la psicología con el mundo espiritual, o el mundo yogui, que ahora está muy de moda. Esto es una realidad, necesitamos entender cómo somos a nivel físico, a nivel emocional, a nivel conductual, a nivel cognitivo, pero también a nivel espiritual, porque esto estuvo antes que nosotros, y forma parte de nosotros.

 

Aprendí a entender y a amar la psicología y más tarde aprendí a entender y a amar la espiritualidad, porque una se nutre de la otra y se complementan. Si bien es cierto, es un esfuerzo constante, para mantener el equilibrio entre dos mundos, que tienden a alejarse, pero que en cada persona están más conexionados que nunca.

 

Soy capaz de hacer una sesión de yoga respirando conscientemente, de forma diafragmatica, pero no soy capaz de estar toda una sesión de respiración propiamente dicha respirando. Necesitamos que en muchas ocasiones eso que tanto hemos estudiado a nivel científico, como son los beneficios de la respiración, se conecten con un mundo amable que ya llevaba haciéndolo mucho tiempo.

 

Cuando uno se sienta a tu lado y tras unos minutos de conversación, percibe en ti un deseo innato de “hacer comunidad”, ¿tú también lo sientes así en este momento?  

 

Sí, muchísimo, si quieres llegar deprisa a algún lado, puedes hacerlo sólo, si quieres llegar lejos, hay que hacerlo en comunidad. Para mí la comunidad lo es todo, así es cómo formo los proyectos, y cuando la comunidad no está bien para mi es un signo de cambiar, virar o terminar un proyecto. Por eso mismo sigo con la empresa social, porque a pesar de que no puedes hacerlo bien en el 100% de los casos, las cuentas te salen, y no hablo a nivel económico, hablo a nivel social, las cuentas salen porque las dos comunidades a las que atendemos, la de psicólogos, y la de personas que nos piden ayudan psicológica, están bien cuidadas y nos ayudan a ser más grandes y más útiles para todos.

 

Por lo que hemos podido ver en vuestra web, el servicio de apoyo psicológico en casa está cada vez más presente a nivel nacional e incluso internacional ¿estáis en fase de expansión y crecimiento? ¿Nos puedes contar cómo se dibuja en tu mente el próximo otoño-invierno?

 

Desde hace ya varios años me propuse una meta, que cualquier persona desde cualquier punto de España que llamara, pudiéramos encontrar un psicólogo que fuera a su casa. Efectivamente así ha sido, ahora mismo podemos decir, que el mecanismo que hemos implantado que no es más que una red sólida, una buena comunidad alrededor del proyecto, nos permite decir, que allí desde donde nos llaman podemos ayudar a esa persona en su domicilio. La clave de la cuestión es mantenerlo y por supuesto mirar hacia latinoamérica que ya nos están empezando a llamar para poder seguir con el modelo que hemos formado y adaptarlo a otros países.

 

Me cuentan que Apoyo Psicológico en casa es sólo una parte de Natalia Pedrajas y que siempre estás inmersa en otros procesos de creación o de innovación, ¿nos puedes contar alguno de tus proyectos?

 

Desde luego hay dos que están en mi corazón. El primero ya realizado, pero que sigue vivo es Qué Quieres Hacer Con Tu Vida, un documental  y una investigación que se hizo por toda España gracias al apoyo de más de 3000 jóvenes. El proyecto tenía sus retos, el primer de ellos, era un proyecto móvil, es decir, se desarrollaba durante un mes en autocaravana por toda España, por lo que suponía hacer algo a lo que ninguno de los que estábamos en esa autocaravana nos habíamos enfrentado antes. Fue maravilloso, único, y por supuesto lo volvería a repetir sin ningún miramiento.

 

El segundo está aún en una fase idea, pero es precioso igualmente, tiene  que ver con una aplicación que pueda ayudar a los hospitales a convertirse en hospitales líquidos, con el objetivo de desatascar las consultas presenciales y darle más importancia a la atención psicológica a nivel primario. Una vez más la misión del proyecto es acercar la psicología a las personas, está vez ayudado de la tecnología. 

 

Sabemos también de tu implicación en iniciativas de promoción de la igualdad, de feminismo y no sé si de activismo también…¿Cómo estás viviendo este movimiento de mujeres tan global que se está aproximando al concepto de revolución?

 

Maravilloso, necesario y conmovedor. Cualquier cosa que diga puede quedarse corto. Lo vivo desde la emoción, desde mis entrañas y desde las entrañas de otras. Tengo muy presente otro concepto en mi mente que aprendí hace unos años: La palabra sororidad.

 

Esta palabra se deriva de la hermandad entre mujeres, el percibirse como iguales que pueden aliarse, compartir y, sobre todo, cambiar su realidad debido a que todas, de diversas maneras, hemos experimentado la opresión. Asimismo, feministas como Marcela Lagarde, entre otras explican que la sororidad está basada en una relación de amistad, pues en las amigas las mujeres encontramos a una mujer de la cual aprendemos y a la que también podemos enseñar, es decir, a una persona a quien se acompaña y con quien se construye. Habla también de que en esta relación, unas son el espejo de las otras, lo que permite a las mujeres reconocerse "a través de la mirada y la escucha, de la crítica y el afecto, de la creación, de la experiencia" de otras mujeres. Por ello, afirma que en la sororidad se encuentra la posibilidad de eliminar la idea de enemistad histórica entre mujeres.

 

En resumidas cuentas, la sororidad se traduce en hermandad, confianza, fidelidad, apoyo y reconocimiento entre mujeres para construir un mundo diferente; percatarse que desde tiempos antiguos hay mujeres que trabajan para lograr relaciones sociales favorables para ellas y para nosotras, recordando siempre que todas somos diversas y diferentes

 

Por último, Natalia, en Samaria Social nos gusta acabar siempre con esta pregunta ¿Dónde vas a estar dentro de un mes?

 

Seguro que viajando, aprendiendo de otras y abriendo un espacio muy grande a mis proyectos personales, porque no todo va a ser trabajar…

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