• Alberto Gutiérrez Pozuelo

Entrevista con Ana Polanco: "Si dejamos que las cosas sigan el curso actual (...) tardaremos mu


Entrevista con Ana Polanco Álvarez, Directora de Market Access y Corporate Affairs de Merck y delegada de la Comisión de Salud de ASEBIO, dos puestos desde los que defiende la necesidad de la innovación en un sector como la biotecnología. Es Doctora en Farmacia y especializada FIR en microbiología y tiene a sus espaldas una dilatada carrera en el ámbito de la industria farmacéutica. Hoy recibe a Samaria Social con la mirada de alguien que está trabajando en un gran proyecto.

Directora del Comité ejecutivo de ClosinGap, hablamos con ella de igualdad, de feminismo, de salud, de innovación y sobre todo de su pasión por la curiosidad.

Buenos días, Ana, un tiempo este de máxima intensidad para ti, con muchos proyectos en fase de desarrollo y ejecución, que hacen de tu agenda un elemento indispensable para que puedas estar en todos los sitios. ¿En qué momento vital y profesional te encuentras?

A nivel profesional tremendamente satisfecha de los logros alcanzados en estos últimos años, habiendo podido contribuir desde la posición que ocupo a que pacientes con enfermedades graves como la EM o con cáncer tengan hoy una mejorar su calidad de vida.

Y ya que me preguntas también por mi momento vital, me encuentro en una fase de mi vida en la que me guía el propósito, el legado que puedo dejar para mejorar nuestra sociedad en su conjunto. De ahí que esté comprometida con proyectos que estoy segura van a ayudar a trazar un futuro mejor para nuestros hijos y las futuras generaciones.

Closingap es una ambiciosa iniciativa en la que estás poniendo muchas de tus energías ¿Cómo llega ese proyecto a tu mesa y en qué consiste?

Closingap, Mujeres para una Economía Saludable, está inspirado en el proyecto “Healthy Women, Healthy Economies” que lanzó Merck en 2014 en colaboración con el Foro de Cooperación Económica Asia – Pacífico con el fin de identificar y derribar las barreras que impiden aprovechar todo el talento femenino y alcanzar de forma plena la participación de la mujer en la economía de los países.

La realidad en nuestro país es diferente. España ocupa la posición 29 según el último informe del Global Gender Gap Report publicado por el Foro Económico Mundial a finales de 2018, habiendo perdido 5 puestos respecto al año anterior. Esto significa que nuestro país ha sido capaz de cerrar hasta el momento cerca de un 75% de su brecha de género, pero aún son muchas las desigualdades que persisten entre hombres y mujeres. Las preguntas que surgen son: ¿Cuál es el coste de oportunidad de desaprovechar el talento femenino? ¿Qué consecuencias medibles y cuantificables tiene la desigualdad entre las mujeres y los hombres en ámbitos como la salud, la conciliación, la digitalización, las pensiones, la movilidad, el turismo, el ocio, el consumo, el empleo, el mundo rural o la educación?

Para dar respuesta a estas y otras preguntas nace ClosinGap, clúster formado por once grandes empresas: Merck, Mapfre, Vodafone, Repsol, Meliá Hotels International, Mahou San Miguel y Solán de Cabras, L’Oréal, BMW Group, PwC, Inditex y Bankia.

Las empresas que conformamos ClosinGap adquirimos un triple compromiso. En primer lugar, la generación de los datos y su análisis: el impacto en la economía y el PIB de no contar con todo el talento femenino. En segundo lugar, identificar y compartir buenas prácticas, y por último, y más importante, generar iniciativas conjuntas desde el ámbito privado e impulsar políticas públicas en el ámbito de la igualdad que ayuden a cerrar esas brechas y demostrar así que el cambio es posible.

Para dar salida a los datos, las empresas del clúster estamos impulsando la publicación de una serie de informes periódicos, cada uno centrado en una de las brechas. El primero de ellos, publicado el pasado mes de noviembre y centrado en el coste de oportunidad de la brecha de género en la salud, arroja cifras contundentes: a pesar de que las mujeres viven más años, lo hacen con peor salud que los hombres. De eliminarse estas desigualdades, el ahorro potencial que supondría para el conjunto de la sociedad que las mujeres llegaran una la edad avanzada con mejor salud sería de casi 9.000 millones de euros al año, equivalente al 0,8% del PIB.

Otra de las conclusiones destacadas del estudio señala que, si el país hubiera mantenido un comportamiento similar a la media de países del entorno, habrían nacido 1,2 millones de personas más desde 1985, lo que habría tenido un impacto económico positivo de 31.000 millones de euros en 2016 o, lo que es lo mismo, un 2,8% del PIB. Se trata, nada más y nada menos, de casi el 50% del gasto público anual en sanidad en España.

Por su parte, las conclusiones del estudio sobre el coste de oportunidad de la brecha en conciliación, presentado en febrero, son igual de concluyentes. Así, entre otras evidencias, destaca el hecho de que, según el informe, la brecha de género en las tareas del hogar y los cuidados de familia supera los 100.000 millones de euros, un 8,9%: es el coste bruto de externalización de los servicios que realizan las mujeres en las 49,5 millones de horas más que dedican al hogar que los hombres.

Y el tercer informe, presentado en abril, pone de manifiesto que el coste de oportunidad de la brecha de género en pensiones es de 26.900 millones de euros, un 2,2% del PIB, y que la menor actividad económica derivada de una menor capacidad de consumo de las mujeres pensionistas supone la no creación de 414.600 puestos de trabajo, equivalente al 2,1% del total de los ocupados en España en 2018, e implica 2.422 millones de euros menos ingresados por la Agencia Tributaria en concepto de IRPF (2,2% del total de lo recaudado con esta figura) y otros 2.884 millones en concepto de IVA (el 2,2% del total de lo recaudado con este impuesto).

Todos estos datos, y los que están por venir, demuestran sin duda lo mucho que queda por hacer. Durante los próximos meses, ClosinGap seguirá trabajando en la publicación de nuevos informes en los que profundizaremos en el análisis de otras brechas de género, todas ellas íntimamente relacionadas entre sí. Asimismo, y como he comentado ya, a medida que vayamos recabando evidencias y conclusiones, iremos trabajando en la identificación de medidas que, desde todos los ámbitos de la economía y la sociedad, puedan ayudar a reducir cada una de estas brechas y, de forma conjunta, las desigualdades entre hombres y mujeres.

Hablemos de feminismo y de mujeres feministas, ¿en qué momento nace en ti esa firme convicción por intentar cambiar las cosas?

A lo largo de toda mi vida he sido una convencida y firme defensora de las mujeres. He trabajado desde el ámbito privado y a título individual mentorizando y ayudando a muchas mujeres en sus carreras profesionales, liderando desde el ejemplo y ayudándolas a derribar uno de los principales obstáculos a los que nos enfrentamos nosotras, que son las barreras que nos autoimponemos, derivadas en parte por los roles que se nos han asignado cultural y socialmente.

Hay que liberarlas del sentimiento de culpa de no creerse buenas madres, esposas, hijas, compañeras, amigas. Seguro que te ayudará a ser mejor madre, esposa, hija, compañera, amiga que te desarrolles en todos los ámbitos y facetas de tu vida, y la profesional es una de las más relevantes porque nos permite realizarnos y nos dota de independencia económica. Pero para ello hay que trabajar en un elemento común a todas las brechas que estamos estudiando, y es la conciliación. El papel que la sociedad le da a la mujer, y que nosotras mismas asumimos muchas veces, es el gran causante de que el talento femenino no esté representado en todos los sectores de la sociedad como nos merecemos.

Y no quiero dejar de manifestar que las mujeres que hemos llegado a puestos de liderazgo no podemos ni debemos ser pasivas. Debemos ayudarnos entre nosotras y ayudar a otras mujeres más jóvenes, para que su camino sea más fácil que el que nos ha tocado recorrer a algunas. Tenemos el deber y el compromiso de impulsar proyectos que ayuden a promover un cambio social. Si dejamos que las cosas sigan el curso actual, al ritmo que llevamos tardaremos muchos años en conseguir la igualdad efectiva y no nos lo podemos permitir como sociedad, porque ninguna sociedad puede avanzar sin contar con todo su talento. No se trata únicamente de equidad y justicia social, sino también de economía.

En los últimos días o meses parece recorrer nuestras calles una corriente de hombres que dicen estar perplejos con esta situación…

Pues déjame que te diga que yo he percibido lo contrario. He visto a muchos hombres que nos apoyan, que creen en la igualdad efectiva entre hombres y mujeres en todos los ámbitos y que son un ejemplo de liderazgo diverso e inclusivo en nuestra sociedad. Es necesario fomentar a través de ellos la mentorización y que se conviertan en modelos a seguir. No podemos avanzar en la igualdad si vamos solas, necesitamos a la otra mitad de la sociedad, necesitamos a los hombres y tenemos que trabajar para que los hombres y mujeres que estamos convencidos convenzamos a los que están más lejos, y esa perplejidad que mencionas se transforme en convencimiento y acción.

Estoy convencida de que únicamente desde la información y el contraste de datos rigurosos se podrá demostrar que los avances en igualdad de género no nos debilitan como sociedad, sino que son la piedra angular del progreso para sociedades avanzadas.

El pasado mes se celebró la carrera #Porunmundo5050 a favor de la Fundación Inspiring Girls. Pudimos verte allí participando de forma activa en esta magnífica iniciativa de Gloria Lomana…

Me encantó participar. Me gustó ver a mujeres, hombres, niños y niñas comprometidos por la igualdad y dando un paso adelante por un mundo 50:50. Muy simbólicos los obstáculos a los que nos enfrentamos en la carrera y que reflejan la realidad de la sociedad.

Hacen falta iniciativas que sumen para poder cambiar las cosas. Y bueno, además tuve el honor de entregar uno de los premios a la categoría familiar, así que ese domingo soleado de primavera tuvo un sentido y un propósito social que mereció sin duda la pena. Espero volver a repetir.

Te hemos oído hablar en muchas ocasiones de la innovación como elemento fundamental dentro del sector de la biotecnología ¿crees que estamos en un buen momento en la actualidad?

La biotecnología se presenta como un motor económico palpable en la realidad mundial actual, ¿crees que sigue habiendo margen de seguimiento? Y en este sentido, ¿cómo estás viendo las políticas públicas actuales en Europa y la colaboración público-privada?

La innovación es motor de crecimiento económico y social de un país. Según el último informe publicado en 2018 por la Comisión Europea (https://ec.europa.eu/growth/industry/innovation/facts-figures/scoreboards_en), España es un país moderado en innovación, y se sitúa por debajo de los países de nuestro entorno socioeconómico. Si nos atenemos a las cifras, la inversión en I+D asciende al 1,24% del PIB (13.052 M €) frente a la media de la UE del 2,02% (un 40% inferior) y está lejos del objetivo europeo de llegar al 3% del PIB en 2010 (cumplido por Suecia, Austria, Dinamarca y Alemania). El 53% de la I+D se hace en el sector empresarial privado (por debajo del 64% de la media europea y menos de la mitad del 2% que propone Europa), el 28% de la I+D se hace en la educación superior (por encima de la media europea del 23%), mientras que la Administración pública hace el 19% de la I+D (frente al 12% de la media europea y un tercio del 1% que propone Europa). Según este mismo informe España sobresale en la cualificación de los recursos humanos y el entorno favorable a la innovación, pero presenta como debilidad y áreas sin duda de mejora el bajo número de pymes innovadoras, la inversión privada en I+D+i y las colaboraciones entre los agentes del sistema.

Si nos centramos en el sector biotecnológico, se trata de un sector en alza que cuenta con un peso cada vez mayor en el crecimiento económico y el progreso social de nuestro país. El impacto económico total derivado de la actividad de las empresas que realizan actividades biotecnológicas sobre el conjunto de la economía española se situó en 2016 en el 7,8% del PIB, generando en torno a 90.000 millones de euros de renta. En el mismo sentido, aproximadamente 850.000 puestos de trabajo (el 4,9% del total) dependen de forma directa, indirecta e inducida de la actividad desarrollada por estas empresas.

El 66,8% de las empresas biotech tienen al ámbito sanitario y de la salud humana como área de aplicación final de sus desarrollos biotecnológicos. Y es que en el ámbito de la salud, la biotecnología está marcando un antes y un después en el avance de algunos tratamientos, sobre todo los relacionados con enfermedades genéticas y autoinmunes, gracias a técnicas como la edición genética, los biomarcadores o los anticuerpos monoclonales

En este contexto, que pone de manifiesto la importancia estratégica y el desarrollo de la Medicina de Precisión y el potencial para aportar soluciones tanto terapéuticas como para la sostenibilidad del país, en nuestro país el Senado acaba de publicar el pasado 13 de febrero el Informe de la Ponencia de Estudio sobre Genómica. Desde la Comisión de Salud de la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO) que lidero hemos participado en la elaboración de esta Ponencia desde el convencimiento de que una Estrategia de Genómica convertiría a España en país referente de la Medicina Genómica y de la Medicina de Precisión, supondría una oportunidad sin precedentes para el desarrollo económico y social de nuestro país y tendría un impacto muy positivo en la mejora de la vida del paciente y en la eficiencia en el funcionamiento del SNS.

Es necesario que, independientemente del gobierno que se conforme tras el 28-A, esta estrategia se ponga en marcha de una manera progresiva, realista, coordinada y con la evaluación como seña de identidad. La nueva Estrategia debería favorecer un modelo de práctica clínica orientado a las personas con un abordaje integrador para que se utilizaran todos los recursos del SNS y las infraestructuras de ciencia y tecnología del país.

Por último, no quiero dejar de comentar que las empresas biotecnológicas en nuestro país son un fiel ejemplo de la realidad de nuestro tejido productivo, empresarial e industrial, con un gran número de pymes y micropymes. Para que todas ellas puedan seguir siendo fuente de innovación y crecimiento económico de nuestro país es necesario fomentar políticas que incentiven la innovación, se incremente el presupuesto público destinado a la I+D tanto en volumen como en calidad, se fomente la internalización y se apueste por un incremento en las subvenciones y tramos no reembolsables en contraposición con los préstamos, entre otras medidas.

Y todo ello creando un marco que asegure la incorporación de la innovación biotecnológica en nuestro SNS en condiciones de equidad y acceso a los ciudadanos, impulsando la participación de los distintos agentes sanitarios en la identificación de las innovaciones biotecnológicas con el fin de crear un marco de gobernanza y funcionamiento que involucre a los diferentes agentes del sistema en torno a un modelo de colaboración, coordinación e integración. Y no olvidando un aspecto fundamental, que es contribuir a la difusión social de los resultados y beneficios de la innovación biotecnológica con acciones de visibilidad, educación y formación dirigidas tanto hacia los agentes del sistema (gestores, pacientes, etc.) como hacia el resto de la sociedad.

Compartimos contigo que la curiosidad es un elemento básico para el desarrollo y el crecimiento personal. Nos gustaría que invitaras a las mujeres jóvenes a que descubrieran ese sentimiento hacia la biotecnología.

Cuando me preguntan por qué estudié farmacia y cómo he llegado hasta aquí, siempre recuerdo que mi vocación la despertó una profesora de ciencias que tuve en el colegio, que murió de cáncer antes de finalizar el curso, y que despertó en mí la curiosidad por la ciencia y la vocación de investigar para curar las enfermedades. Creo que la ciencia y la biotecnología son apasionantes, y confío en poder haber inspirado e inspirar a muchas mujeres jóvenes a seguir este camino. Pero también soy una humanista, me apasiona la filosofía, la literatura, el arte. Y creo que en el mundo de transformación digital en el que estamos inmersos necesitamos estas vocaciones. Inspiremos a las mujeres a conseguir lo que se propongan. Me encantó una frase reciente de Karen Uhlenbeck: “Hay que inspirar a las mujeres jóvenes y que se den cuenta de que pueden conseguir lo que se propongan, aunque no sean perfectas”. Yo también les digo: “Atrévete a soñar”, porque alcanzar la meta está en ti, depende de ti. Puedes llegar a ser lo que te propongas si lo visualizas y trabajas firmemente para conseguirlo sin renunciar a tus valores y sin repetir los estereotipos de género o los roles sociales con los que has crecido.

Por último, Ana, en Samaria Social nos gusta acabar siempre con esta pregunta ¿Dónde vas a estar dentro de un mes?

Mejor dentro de un año...Hace poco un amigo me dijo: “Ana, Tienes mucho que aportar a la sociedad, yo te necesito, te necesitamos”. Así que espero estar donde pueda conseguirlo sin desviarme del camino que emprendí de niña, vinculada a la ciencia y la innovación en el ámbito sanitario, y sin renunciar a lo más importante, que es ser fiel a uno mismo.

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